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lunes, 18 de enero de 2016

EVENTOS: TERTULIA GASTRONÓMICA VINOS 26/1/2016 EN MÁLAGA (ESPAÑA)

Dentro del ciclo 'Tertulias de Gastronomía Malagueña en el Pimpi' organizado por Carta Malacitana, tendrá lugar en el Palomar de Picasso en la ciudad de Málaga (España) el día 26 de enero de 2016 a las 19,30 horas, la conferencia "Vinos de Málaga: Ganadores del Concurso provincial 2015". La XXVIII sesión de Tertulia-degustación estará a cargo de José Manuel Moreno Ferreiro, secretario general de los consejos reguladores de las denominaciones de origen 'Sierras de Málaga y Pasas de Málaga', contando con la moderación de Marcos Chacón, periodista y vocal de la entidad organizadora.




José Luis Ares (docente)

martes, 28 de abril de 2015

PROTAGONISTAS: LA GASTRONOMÍA, UN CONCEPTO AMPLIO

Desde los primitivos orígenes de la humanidad en la tierra, sean estos los que sean, en la medida de que avanzan los conocimientos antropológicos, se descubren nuevos restos y yacimientos de antiguas civilizaciones, no cabe ninguna duda sobre el importante papel que las fuentes alimentarias han tenido en la evolución de los seres humanos y en el conjunto de los seres vivos. En buena medida los alimentos son los responsables de que unas especies se adaptaran mejor que otras en la vida de nuestro planeta, sin olvidar la imprescindible transmisión de conocimientos entre las sucesivas generaciones. La cultura de cada pueblo marca diferencias en la calidad de vida de sus habitantes, siendo la educación una de las herramientas imprescindibles para el desarrollo del individuo y de la sociedad en su conjunto. Asimismo, la relación de los seres humanos con el medio ambiente o con su entorno más próximo, los usos y costumbres tradicionales, las creencias religiosas, entre otros factores, influyen de modo nada desdeñable en la alimentación de cada habitante en los rincones más alejados de nuestro planeta.

A medida que las distintas ramas de la ciencia y las innovaciones tecnológicas avanzan de forma continua e imparable surgen nuevos interrogantes en la sociedad sobre la seguridad de nuestras fuentes alimentarias, desde una doble vertiente, como garantía de suministro y como ausencia de riesgos para la salud de los consumidores. Analizando el primer enfoque asistimos impávidos como miles de millones de seres humanos no disponen de alimentos suficientes y pasan hambre, mientras aumenta incesantemente la aparición de personas obesas o con sobrepeso en los países "ricos". En relación con el segundo enfoque, una deficiente o nula divulgación de los avances científicos, en especial, en las áreas de la salud y la nutrición, con la profusión de noticias poco rigurosas por parte de muchos medios de comunicación está influyendo negativamente en nuestros hábitos de consumo alimentario, dando lugar a la aparición de enfermedades y trastornos obsesivos que afecta a un número creciente de personas en las sociedades "modernas".

La gastronomía, palabra derivada del griego, se ocupa del estudio de la relación de los seres humanos con su alimentación y su entorno, y aunque algunos expertos la consideran una ciencia menor, no cabe duda de la enorme importancia que tiene este concepto en nuestra sociedad actual, llegando a formar parte inseparable de la cultura de muchos pueblos. En este sentido, se afirma corrientemente que el eje central de la gastronomía es la comida y/o el arte culinario, sin embargo, necesita cada vez más apoyarse en los nuevos conocimientos generados por otras ciencias, entre ellas, la medicina, agronomía, tecnología de los alimentos, y nutrición. Empleando este término correctamente, no se debe llamar gastrónomo a un cocinero, en general.

Por otra parte, los seres humanos tenemos una tendencia irrefrenable de clasificar todo, tanto lo que nos acompaña en nuestro entorno más próximo como lo que se encuentra muy alejado de nosotros. Esto también afecta a la gastronomía, que recibe múltiples apelativos: casera, tradicional, local, internacional, creativa, innovadora, naturista, macrobiótica, vegetariana, ecológica, marinera, rural, de costa, de interior, de huerta, de montaña, navideña, medieval, molecular, saludable, religiosa, 'fast food', 'slow food', etc. Frecuentemente, el hecho de etiquetarlo todo se vuelve monótono y aburrido, pues resta la frescura de la improvisación y la sorpresa, más propias de nuestra cultura alimentaria.

En países como España, donde las empresas predominantes en el sector agroalimentario son pymes y microempresas, existe una extensa carta de alimentos de calidad diferenciada, elaborándose muchos de ellos de manera artesanal, sin empleo de aditivos químicos, y cuyas características singulares satisfacen a los paladares más exigentes. Asimismo, el turismo es uno de los sectores económicos más importantes del país, que junto a la gran diversidad de la cocina española tradicional e innovadora, favorecen el desarrollo y crecimiento de la gastronomía como una actividad profesional muy apasionante. Para que la gastronomía sea cada vez más potente, se requieren unos profesionales con buen nivel de formación, contando el país con numerosos centros especializados de reconocido prestigio a nivel nacional e internacional.

Una completa capacitación de los profesionales de los sectores de la hostelería y el turismo, así como unas buenas condiciones de aptitud y actitud de los mismos son imprescindibles para la consolidación de los establecimientos de estos importantes y estratégicos sectores económicos. Como comensales y aficionados a la gastronomía esperamos ampliar nuestros conocimientos disfrutando al mismo tiempo del trabajo y dedicación de estos nuevos profesionales. ¡Apoyando la cultura gastronómica! 





José Luis Ares Cea (docente)

jueves, 19 de septiembre de 2013

FIESTA DE LA CABRA MALAGUEÑA 2013 EN CASABERMEJA (ESPAÑA)

La Asociación Española de Criadores de la Cabra Malagueña (Cabrama) y el Ayuntamiento de Casabermeja (Málaga, España) han organizado la V Fiesta de la Cabra Malagueña, que se celebrará en esta localidad durante los días 20 al 22 de septiembre de 2013, contando con la valiosa colaboración de la Diputación Provincial de Málaga y la Consejería de Turismo y Comercio de la Junta de Andalucía. El Acto oficial de presentación del evento se realizó en la Sala de Prensa de la Diputación el día 18 de septiembre a las 10,30 horas, con la participación del alcalde de Casabermeja, Antonio Domínguez, el diputado delegado de Turismo y Promoción del Territorio, Jacobo Florido, el secretario ejecutivo de Cabrama, Juan Manuel Micheo, y el presidente de la asociación Carta Malacitana, Manuel Maeso. 

Casabermeja es una localidad situada a 16 kilómetros de la ciudad de Málaga, y cuenta con una gran tradición caprina, representada en la actualidad por la existencia de numerosas explotaciones ganaderas. Asimismo, destaca por su variada gastronomía, con muchos alimentos de origen caprino, como la leche, el queso y el chivo lechal, muy apreciados dentro y fuera de la comarca. 

Durante los tres días del evento se realizarán distintas actividades culturales, gastronómicas, turísticas y de ocio, con la finalidad de dar a conocer al público en general la ganadería caprina de la comarca, y contribuir a la revalorización de la Cabra Malagueña y de sus productos derivados.

Más información: Elena García González. Promoción y Comunicación Asociación Española de Criadores de la Cabra Malagueña. www.cabrama.com


Fuente: Circular informativa (2013). Asociación de Queseros Artesanos de Andalucía (AQAA). María Jesús Jiménez Horwitz (presidenta). Sede AQAA: Jayena (Granada, España).
José Luis Ares Cea (asesor científico)

jueves, 2 de mayo de 2013

GEOGRAFÍA LÁCTEA: ALHAMA DE GRANADA (ESPAÑA)

Territorio: La localidad andaluza de Alhama de Granada está situada en la provincia de Granada (España), en la parte más occidental de la comarca del mismo nombre, en las estribaciones del "Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama", que influye en la climatología local, con veranos de temperaturas más suaves. Esta localidad se encuentra a una altitud de 895 metros, y a una distancia de 58 km de la ciudad de Granada, siendo su extensión superficial de 433 km², y cuenta con una población de 6.214 habitantes (censo 2012). La temperatura media es de 15 ºC, y la humedad relativa del 73%. Respecto a su situación geográfica, limita con los municipios granadinos de Zafarraya, Loja, Salar, Moraleda de Zafayona, Cacín, Chimeneas, Arenas del Rey, Jayena, Otívar y Santa Cruz del Comercio, y con los malagueños de Cómpeta, Canillas de Albaida, Salares, Sedella, Canillas de Aceituno y Alcaucín. Forman parte del término municipal de Alhama de Granada la entidad local autónoma de Ventas de Zafarraya (incorporado en 1975) y las pedanías de Buenavista y Pilas de Algaida.

Historia: La presencia de restos arqueológicos en la zona se constata ya desde el Paleolítico Medio, época de la que datan los restos de Nehardentales encontrados en la cueva de Zafarraya; no obstante, es mucho más significativa la presencia humana durante el Neolítico, etapa prehistórica a la que pertenecen los numerosos yacimientos encontrados, principalmente en cuevas cercanas al río, como los de la cueva de la Mujer, la del Agua o la de los Molinos, con abundante material cerámico, lítico y ornamental, y también varios enterramientos excavados. Durante la Edad de los Metales, continúa la presencia humana en esta localidad, según parecen confirmar los hallazgos de restos de esa época, entre ellos, la necrópolis argárica de la Huerta Cañón. Aunque la Alhama antigua se identifica frecuentemente con un núcleo de población romano conocido como Artigi o Artigis, mencionado por Plinio, sin embargo, al parecer no hay pruebas fehacientes que corroboren esta afirmación. A pesar de que no se conozca con seguridad si la ubicación de la antigua Artigi se corresponde con la de Alhama, en cambio, sí son abundantes los restos epigráficos romanos en toda la zona, en especial, los hallados en la Mesa del Baño, en Huerta Cañón, así como una piscina primitiva en el Baño, y los abundantes ejemplos numismáticos encontrados. También existen restos de algunas "Villae" (Casas de campo), parte de una calzada, y el puente sobre el río. No obstante, Alhama alcanzó su máxima trascendencia histórica durante la Baja Edad Media, durante la etapa islámica, siendo su topónimo de origen árabe ('al-hamma', manantial natural de agua caliente),cuando era una plaza fuerte del reino Nazarí de Granada. La conquista de la ciudad por los castellanos en 1482 se ha considerado como el principio del fin de la presencia islámica en la Península, ya que diez años después, caía finalmente Granada. Una vez en manos cristianas, muy pronto se asentaron los nuevos pobladores, que en principio convivieron con la población morisca hasta la sublevación de 1568-1570, e incluso hasta que en 1609 se produjo la expulsión definitiva de los moriscos de la Península. El siglo XIX será para Alhama, como para el resto del país, una época convulsa, caracterizada por la invasión francesa y por el azaroso establecimiento del estado liberal, en el que se enclavan la lucha dinástica entre carlistas y alfonsinos y las sucesivas desamortiza­ciones del patrimonio, con la venta de gran parte de los bienes eclesiásticos.

Economía: La agricultura y la ganadería constituyen las actividades económicas principales de Alhama durante el Neolítico y la Edad de los Metales. Durante el período islámico, destacan los cultivos de las especies de la denominada 'trilogía' mediterránea (trigo, olivo y, con menor importancia, la vid), así como los árboles frutales, las hortalizas, y la ganadería con el aprovechamiento de abundantes pastos aptos para los rebaños y la práctica de la trashumancia. En la época Nazarí (siglos XIII-XV), comienza un desarrollo urbano y económico de gran importancia en la ciudad, ligado al auge del comercio, por su situación estratégica como zona de paso entre el puerto de Málaga y el de Vélez Málaga, y la capital del Reino Nazarí de Granada. La estructura urbana de la antigua medina islámica presenta hoy algunos cambios significativos, debidos a diversas reestructuraciones urbanas y nuevas alineaciones de calles realizados en la época cristiana. También se reemplazó el antiguo zoco o mercado, para abrir en su lugar la Plaza de los Presos. Otros cambios urbanos se produjeron a raíz del terremoto de 1884, que asoló las provincias de Granada y Málaga, y destruyó esta localidad casi por completo. A pesar de todo, la estructura urbana actual contiene elementos de indudable raigambre islámica, con numerosas calles estrechas e irregulares y adarves, conservándose algunos vestigios de esa época, como los llamados Silos o Mazmorras, que son dos cavidades excavadas en la roca natural, de planta irregular, formato casi circular y perfil cónico, con una abertura en la parte superior a modo de compuerta de entrada para los granos (cereales), usados probablemente como almacenes para guardar las cosechas de granos, tanto en época islámica como cristiana. Actualmente, las principales actividades económicas siguen siendo la agricultura, en especial, cereales y olivo, y la ganadería ovina y caprina y sus productos derivados. En los últimos años, está cobrando importancia el sector turístico, con el auge de los tratamientos de hidroterapia en los balnearios naturales.

Gastronomía: Por su importante tradición agrícola y ganadera existe en Alhama de Granada una rica y variada cocina local, con platos muy típicos como la "olla jameña", con una base de legumbres de gran calidad (garbanzos, lentejas, tocino), junto a los embutidos, jamones y otros productos cárnicos de origen porcino, sin olvidar los chivitos y corderos lechales, el aceite de oliva virgen extra, los vinos de las bodegas locales, el pan y los dulces caseros, etc. Entre los platos más destacados de la cocina jameña también hay que señalar la ensalada de naranjas, el chivito al ajillo, el lomo de orza, y una variadísima repostería. Todos los años tiene lugar la Romería del Vino, que se celebra el día 15 de agosto, con degustaciones y diversas actividades sobre la cultura del vino.

Lacteoselección: No se puede dejar de degustar los quesos locales elaborados con leche de cabra de razas autóctonas, en especial, la procedente de la Granaína, como la llaman los lugareños, cuya receta ha sido reconocida como variedad tradicional por la Unión Europea. Existe una amplia diversidad de quesos madurados, en los que es posible apreciar los sabores del campo debidos al pastoreo de las cabras, desde los más tiernos a los más curados, sin olvidar los semicurados, y los conservados en aceite de oliva y en plantas aromáticas. Aunque no abunda todo el año, el requesón fresco elaborado con el suero de la leche de cabra, recuerda a los alimentos caseros que hacían artesanalmente los ganaderos de la zona.

Fuente: Instituto de Estadística de Andalucía, Ayuntamiento de Alhama de Granada, Wikipedia y Universidad de Córdoba (J.L. Ares, tesis doctoral).
José Luis Ares Cea (profesor)

martes, 30 de abril de 2013

GEOGRAFÍA LÁCTEA: ABRUCENA (ESPAÑA)

Inicio este recorrido por la geografía láctea española en la localidad de Abrucena (Almería), en las proximidades de la provincia de Granada.

Territorio: Este municipio tiene una superficie territorial de 83 km2 y una población de 1.386 habitantes (censo 2004), y aunque antiguamente tenía una gran importancia por sus ricos recursos forestales; actualmente la agricultura y la ganadería son sus principales actividades económicas; además esta localidad ha sido lugar de diversos asentamientos a lo largo de su historia, según dan cuenta los restos arqueológicos hallados hasta la fecha.

Historia: Vamos primero a conocer algo sobre la historia de esta localidad. Al parecer, el asentamiento más antiguo se sitúa en el Neolítico, como confirman los restos de cerámica de esa época hallados en la zona denominada El Castillejo. De la ocupación romana han quedado restos de vidrios y un aljibe, así como la vía de acceso al Castillejo, que se cree fue una fortificación excavada en la roca, para defensa de la zona; además posibilitó la reconquista de las poblaciones cercanas de Abla, Fiñana y Gérgal, que se encuentran en la misma comarca almeriense. Tras la Reconquista, en un primer momento, la situación apenas varió, la mayoría de los moriscos siguieron habitando estas territorios, conservando sus leyes, costumbres, lenguas, organización política y religiosa. Simultáneamente, poblaciones de cristianos procedentes de otras regiones van ocupando tierras, empezando por las más feraces, introduciendo progresivamente un nuevo modelo de vida, que dio lugar a guerras y cruentos enfrentamientos durante cerca de un siglo. Los levantamientos de los moriscos, en toda la comarca de la Alpujarra, tanto almeriense como granadina, terminaron cuando se consolida la dominación cristiana. En esta etapa, a partir del año 1570, se asientan nuevos pobladores en el territorio de Abrucena, ubicado entre los de Abla y Fiñana, procediendo en su mayoría de Andalucía (70%), seguida de otras regiones como La Mancha (23%), y el resto de Extremadura y Castilla y León.

Economía: En cuanto a la importancia socioeconómica de Abrucena, durante la época de la dominación árabe, la localidad registró un período de convivencia de la cultura islámica con los autóctonos cristianos, impulsando la agricultura y la ganadería y el comercio de la zona, hasta el siglo X, cuando las frecuentes revueltas ocasionan la huida de los pobladores cristianos, situación que se agrava durante los reinos de Taifas y Nazarí, en los que este territorio se encuentra en la línea fronteriza entre las coras de Peyyna y Elvira, siendo además lugar de tránsito entre éstas, ya que la vía árabe que unía Granada con Almería pasaba por estas poblaciones. La reconquista de Abrucena, realizada entre los siglos XV y XVI, se efectuó a la par que se recuperaban zonas próximas, como los alrededores de Guadix y La Calahorra. Durante el siglo XVIII Abrucena vive un proceso de expansión auspiciado por el comercio de las zonas forestales, que llegan hasta alcanzar niveles de sobreexplotación de los bosques para obtener madera destinada a las atarazanas de Sevilla y Almería. La riqueza de la localidad permitió entonces efectuar el deslinde del territorio. Durante el siglo XIX la población continúa con su evolución económica, sustentada únicamente en la agricultura y la ganadería, situación que se mantiene durante el siguiente siglo, lo que ocasiona una fuerte emigración rural hacia las ciudades, al igual que ocurre en otras localidades de la provincia de Almería. Sin embargo, en la actualidad la localidad ha experimentado un cierto crecimiento del censo poblacional, llegando a acercarse a los 1.500 habitantes, según las estadísticas oficiales de la Junta de Andalucía (Instituto de Estadística).

Gastronomía: Respecto a las tradiciones gastronómicas locales, hay que destacar la presencia de diversos alimentos de origen animal y vegetal, y sus distintas combinaciones culinarias. Se pueden degustar comidas típicas como las migas, la «fritá» de conejo, cabrito y cordero lechales, gurullos, roscos fritos, roscos de vino y aguardiente, así como otros platos tradicionales de la zona, como los hornazos (bollos coronados con un huevo), la carne de membrillo, la mistela, tortillas de habas, embutidos (chorizo, longaniza, 'blanquillo' o el salchichón) elaborados en Hijate, sin olvidar, las conservas de los productos de las huertas locales (pimiento y tomate).

Lacteoselección: Y por supuesto, entre los productos lácteos más recomendados, se encuentran los quesos artesanales de cabra, frescos y curados, elaborados con las recetas tradicionales de la zona empleando leche de los numerosos rebaños de razas autóctonas. Aunque no se elaboran todo el año, los requesones frescos hechos con el suero de la leche de cabra son auténticas joyas gastronómicas. También en algunas casas se hace el 'queso frito' de cabra y las cuajadas siguiendo las recetas tradicionales de la zona. 

Fuente: Instituto de Estadística de Andalucía, Ayuntamiento de Abrucena, Wikipedia, y Universidad de Córdoba (J.L. Ares, tesis doctoral).
José Luis Ares Cea (profesor)

sábado, 9 de marzo de 2013

PROTAGONISTAS: HOMBRES Y MUJERES DEL MUNDO RURAL POR SU APOYO A LA INVESTIGACIÓN

Cuando comencé la parte experimental de la prospección quesera en Andalucía (sur de España), hace ya más de 25 años, como trabajo básico para la realización de mi tesis doctoral sobre las tecnologías tradicionales de los elaboradores de quesos en el campo, en su mayoría pequeños establecimientos familiares con rebaños de ganado caprino y de ovino, y algunas vaquerías, nunca me imaginé la gran oportunidad que iba a tener de conocer y convivir, durante unas horas o apenas unas pocas jornadas, con hombres y mujeres tan entrañables, por su trato amable al recibirme en sus casas, pero también por su personalidad y cultura tan auténticas y ligadas al terreno, dando vida a muchas zonas rurales cuyos paisajes no serían lo mismo sin su presencia activa en el territorio que conservan y defienden como herencia viva de sus antepasados, al igual que sus tradiciones y costumbres transmitidas de generación en generación a lo largo de los siglos, como si se tratase del regalo más valioso jamás recibido por ningún ser humano.

Revisando mis cuadernos de viaje de aquellos diez años de investigación prospectiva (1986-1995), amarillentos por el paso del tiempo, y las antiguas fotografías realizadas con mi fiel "compañera de fatigas", la vieja cámara japonesa de bolsillo, de color negro modelo Konica Hexanon, cuyo diminuto flash incorporado llevaba dos pilas que se colocaban por la parte inferior dentro de un compartimento cerrado por una trampilla, y que de tanto uso, se abría en el momento más inesperado por lo que me obligaba a utilizar todo mi ingenio de aprendiz de científico, para no estropear la foto, que además no podía volver a repetir debido al 'ajetreo' del propio proceso de elaboración del queso, cuyas etapas se sucedían ininterrumpidamente "sin prisas pero sin pausas", entonces me puse a reflexionar sobre la oportunidad de contar algunas historias sobre aquellas personas que me dejaron un recuerdo especial, a modo, simplemente, de pequeño pero muy sentido homenaje a los verdaderos protagonistas del campo.

Muchas son las vivencias personales de aquellos largos periplos recorridos (más de mil visitas en 303 establecimientos queseros) durante mis primeros pasos en el mundo de la investigación, haciendo miles de kilómetros por los lugares más recónditos de la geografía rural andaluza (261 localidades), buscando las antiguas recetas de los quesos tradicionales, de los que ya Columela había dado testimonio de su existencia en el siglo I de nuestra era, y que al plantear la parte experimental del trabajo de prospección con mis directores de tesis doctoral, no sabíamos al principio cuántas recetas habrían realmente sobrevivido al paso del tiempo, lo cual añadía aún más incertidumbre a la implícita en el planteamiento inicial de todo estudio científico.

Afortunadamente, a pesar de aquellas largas jornadas de trabajo, de más de 16 horas (desde el primer ordeño de los animales, casi amaneciendo, hasta la finalización de la encuesta tecnológica, de noche ya cerrada), y los agotadores desplazamientos por caminos, carriles y senderos, muchas veces intransitables mediante los medios de locomoción habituales, sin duda mereció la pena todo el esfuerzo realizado en la prospección de las regiones queseras a lo largo y ancho de la geografía andaluza (55 comarcas en las 8 provincias), porque tuve la oportunidad de conocer a muchas personas inolvidables, hombres y mujeres del campo, sin cuyo apoyo y colaboración desinteresada no hubiese conseguido los objetivos propuestos.

Gentes que me contaron los "secretos" de las recetas familiares y me abrieron de 'par en par' las puertas de sus hogares, para poder hacer sobre el terreno todos los controles y pruebas necesarios usando aquellos "extraños" instrumentos y aparatos previstos en la metodología experimental de mi tesis doctoral, y que llevaba conmigo como si ya formaran parte de mi propio cuerpo, sin olvidar las expresiones de sorpresa de mis anfitriones cuando les pedía muestras de leche, cuajada, suero, queso y, en ocasiones, de requesón, que previamente identificaba con unos códigos indescifrables, e introducía con mis guantes de 'cirujano' en unos recipientes esterilizados que guardaba cuidadosamente en las neveras refrigeradas, donde iban a permanecer enfriadas durante el viaje de regreso a mi centro de trabajo, para sus correspondientes análisis en el laboratorio, según los protocolos oficiales acordados inicialmente.

De esta manera, a la abundante información tecnológica obtenida de forma directa durante el proceso de elaboración del queso a la manera tradicional, se añadía, otra no menos exhaustiva, proporcionada por las diversas técnicas analíticas de los controles de laboratorio (físicas, químicas, microbiológicas, reológicas, organolépticas), consiguiendo así una caracterización completa de las muestras de materias primas, subproductos y productos, en las intalaciones de nuestra Planta Piloto de Lácteos, lo cual nos permitió definir el patrón de calidad de cada variedad de queso tradicional elaborado en el área de estudio.

Por todo ello, mi más sincero agradecimiento a todas estas gentes que me ayudaron a sacar adelante este amplio trabajo de investigación, pionero en España por su amplitud y profundidad, y quienes son los auténticos protagonistas de un mundo rural, que a pesar de los difíciles momentos actuales, se resisten a dejar de sentirse dueños de sus lugares ancestrales, y de cuyos paisajes ya forman una parte indisoluble que permanecerá para siempre en mi recuerdo.

Para todas estas buenas gentes, con la ilusión de que en alguna ocasión no muy lejana podamos volver a encontranos en algunos de esos caminos, y recordar juntos los viejos tiempos vividos durante aquella feliz etapa de mi vida, mi reconocimiento por colaborar en una actividad investigadora difícil de simultanear con sus trabajos diarios, y mi compromiso de ir contando en este blog, a partir de ahora, algunas de aquellas vivencias de los auténticos protagonistas del campo y, por supuesto, de los resultados obtenidos en esta investigación.



José Luis Ares Cea (investigador de Campo)