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martes, 23 de junio de 2015

INVESTIGACIÓN: ALTERACIONES LOCOMOTORAS EN OVEJAS POR TRIBULUS TERRESTRIS

En un trabajo de investigación se han estudiado en ganado ovino las alteraciones locomotoras como patologías asociadas al consumo de pastos con abundante presencia de Tribulus terrestris ('pinchabicicletas').

Tiíbulus terrestris es una planta de la familia de las zigofiláceas, que incluye más de 250 especies, raramente herbáceas; su nombre, procede del griego “treis bolus”, tres dardos, que alude a las espinas del fruto. Son numerosos los nombres comunes que identifican a esta planta, pero los más conocidas son, en castellano: 'abrojo', 'alborjos', 'alforjas', 'arvojos', 'duros', 'espigón', 'mormaga'; en portugués: 'abrolhos'; en catalán: 'abriull', 'abrull', 'queixals de vella', 'queixals de llop', 'cairell', 'punxaclaus', 'cadells', 'canets', 'gossos', 'creus de Sant Antoni', 'redet'; en vasco: 'sasilarra', 'saparrlarr'; en gallego: 'abrolho', 'abrolhos', 'abrolhos-terrestres'. 

Para el caso descrito en este estudio se estima más adecuado el nombre de 'pinchabicicletas', que se recoge en las publicaciones del Servicio de Investigación Agraria del Gobierno de Aragón (España), si bien en esta región también se utiliza frecuentemente el nombre de 'descalzaperros'. Los caracteres botánicos de esta planta son: especie anual, de hasta 60 cm, cubierta de suave vello, rastrera, y reptante. Su distribución es mundial, encontrándose en Europa, en España, en el noroeste de Francia y el centro de Rusia. Sus flores son hermafroditas, amarillas, pequeñas, regulares, axilares, solitarias sobre pedúnculos más pequeños que las hojas paripennadas; tiene un cáliz caduco formado por cinco sépalos lanceolados, la corola compuesta por cinco pétalos oblongos más largos que el cáliz, el androceo con diez estambres igualando o sobrepasando la corola, el gineceo mostrando un estilo muy corto y estigma con cinco radios, el fruto en cápsula pentámera con cinco semillas muy espinosas (cuatro cada una) y distribuidos en estrella. Esta planta germina en primavera y florece en verano. Nace en la vera de los caminos, en los linderos y ribazos, escombros y sitios incultos de todo el país, así como en los baldíos, lugares arenosos y cultivos abandonados.

Existen numerosas referencias bibliográficas referidas a diferentes procesos en los que interviene esta planta: responsable de la ictericia enzoótica en ovinos, en Sudáfrica (“geeldikkop”) y Australia (“tribulosis” o “Coonabarabran ataxia”). La ingestión de la planta provoca ictericia aguda e hinchazón del hígado y riñones. La planta es más toxica en la etapa después de marchitarse, conservando su toxicidad incluso a temperaturas de -15 ºC. Cuando esta planta se ha empleado en la alimentación de ovejas, con dosis subtóxicas, iniciando la administración a los 100 días de gestación, se produjo una alta mortalidad en los corderos e incapacidad de los supervivientes para buscar el pezón durante la lactancia natural. Esta planta contiene alcaloides y es considerada como hepatotóxica, con importancia en los casos de fotosensibilización secundaria o hematógena. Asimismo, se han descrito síndrome con alteraciones locomotoras en ovejas australianas, debido a una alteración degenerativa de la médula espinal y caracterizado por debilidad y parexia de las extremidades traseras, que solamente afecta a los animales adultos y tras un consumo prolongado de grandes cantidades de planta. Otros autores han descrito la aparición de cuadros de atrofia muscular unilateral. También existen estudios donde se ha puesto de manifiesto la capacidad del hongo saprofito Phytomyces chartarum, productor de esporidesmina, de crecer Tribulus terrestris, con implicaciones en la aparición de cirrosis y fotosensibilización secundaria o hepatógena del ganado ovino.

En este trabajo se describe un caso clínico que difiere de los cuadros antes citados, estando más relacionado con la acción traumática del fruto (“pinchabicicletas” o “descalzaperros”). El estudio se realizó en una explotación de 2.500 ovejas de raza 'Rasa Aragonesa', encontrándose en uno de los rebaños, de unas 1.000 ovejas, unas 70 cabezas afectadas por alteraciones locomotoras ('cojeras'), pertenecientes al lote de las ovejas 'vacías'. Estos animales pastaban en unos terrenos de la periferia de la ciudad de Zaragoza, que se habían quedado baldíos ese año debido a su recalificación como zona industrial. Los campos habían sido cultivos de trigo duro y predominaba el ricio, aunque se podían encontrar otro gran número de plantas, entre las que destacaba Tribulus terrestris. 

Las alteraciones detectadas diferían del cuadro citado en las ovejas australianas, y tras el examen de la marcha de los animales y después de una exhaustiva exploración se concluía que la cojera se debía a problemas del tercio distal de la pata y más concretamente a nivel de las pezuñas. El estado del espacio interdigital y del rodete coronario en la exploración era normal y se procedió a la limpieza y recorte de la pezuña, sin encontrarse lesiones que afectaran a la pared o a la línea blanca. Posteriormente se limpio la suela y se quitaron las capas superficiales con legra o cuchillo; se observó la aparición de unos pequeños puntos en la suela y al despalmar, parcialmente, a los animales afectados, apareció un líquido maloliente que separaba la suela del corion plantar. Los puntos encontrados correspondían a perforaciones de la suela y en algún caso se encontraron frutos de Tríbulus terrestris clavados en la misma. Los análisis bacteriológicos daban crecimientos de gérmenes variados con predominio de los encontrados en el 'pedero' ovino y otras infecciones podales, resultado de la contaminación secundaria de las perforaciones ocasionadas en la suela.

Se afectaron 500 de las 1000 ovejas del rebaño y se determinó que se debería sacar las ovejas de estos pastos y hacer tratamientos parenterales con Terramicina de larga acción a los animales afectados y tratamiento local tras el despalme a los que no remitían. Debe destacarse que fue necesario utilizar pediluvios durante dos meses para evitar contaminaciones del espacio interdigital, pero la curación del rebaño no fue verdadera hasta que no se realizó un recorte y curación de los cascos de los animales que no habían curado tras la inyección de Terramicina de larga acción.

Como conclusión general se resume que la presencia de Tribulus terrestris en los pastos de consumo de las ovejas se asocia a la aparición de alteraciones locomotoras en los animales, principalmente, cojeras, debidas a la perforación de la suela con una etiología microbiana múltiple, y contaminación del corion plantar. La actuación local (arreglo de pezuña y despalme) y la inyección de Terramicina retardada permitieron casi la recuperación del número total de ovejas afectadas.



Autoría: L. M. Ferrer y colaboradores (2005)
José Luis Ares Cea (recopilación científica)

lunes, 22 de junio de 2015

INVESTIGACIÓN: ADENOMACARCINOMA EN OVEJAS (ESPAÑA)

En un trabajo de investigación se ha estudiado la presencia de adenomacarcinoma cromóforo de hipófisis, melanoma intraocular y adenocarcinoma pulmonar en ovejas de edad avanzada. 

El adenocarcinoma cromófobo de hipófisis y el melanoma intraocular son tumores muy poco frecuentes en la especie ovina. En este trabajo se expone un caso clínico de presencia conjunta de ambos tumores en una oveja, que también presentaba lesiones de adenocarcinoma pulmonar ovino (APO), una neoplasia muy difundida en esta especie.

Una hembra ovina Rasa Aragonesa de 14 años de edad presentaba una historia de síntomas neurológicos. La oveja fue sometida a un procedimiento de exploración rutinario haciendo especial hincapié en la exploración neurológica. También se llevó a cabo una exploración ocular mediante ultrasonidos utilizando un ecógrafo ATL HDI 3500 con una sonda de alta frecuencia. Tras la necropsia, se tomaron muestras de los tumores que fueron fijados en formol tamponado al 4%, incluídos en parafina, cortados y teñidos con hematoxilina y eosina.

Después de una exploración clínica exhaustiva de la oveja, no se detectaron anormalidades en los sistemas cardiovascular, respiratorio y digestivo. En la evaluación neurológica, el animal mostró depresión, reflejos espinales lentos, disminución sensorial y una tendencia a presionar con la cabeza las paredes del cubículo. En el ojo derecho se detectó microftalmos y enoftalmos severoultrasonidos reveló una gran masa intraocular que llenaba la cámara posterior. Transcurridos unos días, el animal fue sacrificado, realizándose la correspondiente necropsia donde se observó una masa neoplásica de gran tamaño que reemplazaba a la glándula pituitaria normal y comprimía a las estructuras cerebrales adyacentes. Histopatológicamente el tumor destruía la Pars distalis de la hipófisis e infiltraba la neurohipófisis y el cerebro. Estaba formado por células hipofisarias tumorales pleomórficas y de citoplasma débilmente eosinofílico. Los núcleos tenían formas muy variables, a veces eran multinucleados y las figuras mitóticas eran frecuentes. El interior del tumor estaba necrosado y con abundantes hemorragias y calcificaciones. De acuerdo con estos hallazgos el tumor fue diagnosticado como adenocarcinoma cromófobo de hipófisis. 

Macroscópicamente, el ojo derecho estaba atrofiado. Tras un corte sagital se observo una gran masa densa, fuertemente pigmentada que llenaba la cámara posterior originando una luxación del cristalino y la formación de una hernia hacia la cámara anterior. Histológicamente el tumor se originaba a partir del iris y el cuerpo ciliar y se extendía hacia la retina causando su degenaración y desprendimiento. El tejido estaba compuesto por células fusiformes con abundante melanina y fue diagnosticado como melanoma intraocular. 

En la superficie del lóbulo diafragmático del pulmón derecho se encontró un pequeño nódulo de color gris. La observación histológica mostró la presencia de células epiteliales neoplásicas que reemplazaban a los pneumocitos tipo II normales. Sus núcleos eran de tamaño uniforme y no se apreciaron muchas figuras mitóticas. El estroma del tumor estaba ligeramente infiltrado de células inflamatorias y fibras conectivas. Estas características macroscópicas e histológicas coincidían con las de una lesión preclínica de adenocarcinoma pulmonar ovino (APO) en su forma clásica. No se detectaron metástasis de ninguno de estos tres tumores en el cadáver, únicamente se encontró la presencia de quistes visibles de sarcocystis en el esófago. Los tumores de hipófisis son muy poco frecuentes en las especies domésticas, especialmente en el ganado ovino. Prácticamente todas las descripciones en esta especie son adenomas, pero recientemente ha sido publicado el caso de un adenocarcinoma de hipófisis en un carnero. 

Las características histológicas malignas del tumor de hipófisis que padecía esta oveja se diagnosticaron como un adenocarcinoma, a pesar de que no se encontraron metástasis. Sin embargo, fueron detectados otros tumores primarios en el cadáver. Hasta el momento, todos los tumores de hipófisis han sido descritos como tumores primarios únicos. Para estos autores, éste es el primer hallazgo conjunto en una misma oveja de un adenocarcinoma cromófobo de hipófisis, un melanoma intraocular y un nódulo de APO. Los tumores intraoculares pigmentados son también extremadamente poco frecuentes en esta especie. En la literatura sólo hay registrados dos casos de este tipo de tumores en ovino, a la fecha de realización de este estudio. La APO, sin embargo, es un cáncer de pulmón ovino que ha sido descrito en muchos países en multitud de ocasiones. La avanzada edad de este animal podría haber favorecido el desarrollo de este cuadro multitumoral, incrementando las posibilidades de aparición de varios tumores primarios.


Autoría: J. A. García de Jalón y colaboradores (2005)
José Luis Ares Cea (recopilación científica)

jueves, 18 de junio de 2015

INVESTIGACIÓN: ECOGRAFÍA EN PATOLOGÍAS PULMONARES DE GANADO OVINO

En un trabajo de investigación se han identificado los diferentes patrones ecográficos de consolidación pulmonar asociadas a distintas patologías en ganado ovino.

La ecografía es una prueba complementaria muy utilizada en la clínica veterinaria diaria. Sin embargo, en la especie ovina casi se encuentra restringida al estudio de la gestación y a la patología reproductiva. En este trabajo se ha estudiado la posible introducción de esta técnica en el campo de la patología pulmonar ovina. Debido a la manera en que se transmiten los ecos y a como se forma la imagen ecográfica hay varios tejidos que son difícilmente explorables usando la ecografía. Las zonas con gas como el pulmón sano es una de estas. Otro punto de interés es la búsqueda de una correlación entre las imágenes ecográficas obtenidas y las imágenes macroscópicas del estudio anatomopatológico.

Las ecografías de realizaron con un ATL HDI 3500 y se usaron varias sondas con programa de armónico con varios rangos de frecuencia para disminuir el artefacto producido por el gas (aire presente en los pulmones). Se emplearon 5 animales enfermos y 2 como controles sanos. Los 5 animales enfermos mostraban a la exploración afectación pulmonar con alteraciones a la auscultación. En el protocolo ecográfico se incluyeron cinco cortes en cada hemitórax, tres dorsales y dos ventrales, con dos posiciones cada uno, sagital y transversal, registrándose las imágenes en modo B. Además se obtuvo la velocidad en la arteria pulmonar mediante el empleo del dúplex Doppler, como indicador indirecto de consolidación pulmonar. Para esto se empleo un corte paracostal derecho, en eje corto a la altura de la base del corazón. Tras la ecografía se realizaba una radiografía lateral para obtener una visión general del tórax, eutanasiando a continuación al animal. Además de la necropsia y la descripción de las lesiones macroscópicas se realizó un estudio anatomopatológico.

Entre los resultados obtenidos en los animales sanos, se observaba el artefacto aéreo de refracción, debido a la ausencia de consolidaciones. En los animales enfermos se tipificaron dos tipos de patrones; en el primero se encontró una consolidación con presencia de aire en alvéolos en bronquiolos; el segundo patrón mostraba una consolidación, con desetructura del parénquima, sin presencia de aire y con perdida de bordes. El primer patrón se observó en 3 animales y el segundo en los otros 2. En todos ellos se evidenció la presencia de derrame pleural, confirmado tras la radiología. En la necropsia los 3 animales con el primer patrón ecográfico mostraron lesiones características del virus Maedi-Visna, mientras que los otros dos eran compatibles con el virus de la adenomatosis pulmonar ovina.

Se ha constatado que la ecografía es una prueba sencilla, inocua y rápida. La valoración del campo pulmonar mediante esta técnica puede ser una alternativa complementaria a la exploración clínica. La presencia de líquido o de lesiones consolidativas es fácilmente abordable con una sonda de baja frecuencia. El principal inconveniente es la presencia del vellón que dificulta la exploración, pero que se solventa separando la lana y empapando la zona con alcohol y gel ecográfico. Aunque el número de animales no es el suficiente para inferir una correlación entre patrones y lesiones resulta un dato relevante y debe ser valorado en posteriores estudios.

Autoría: P. Gómez y colaboradores (2005)
José Luis Ares Cea (recopilación científica)

INVESTIGACIÓN: DERMATITIS ULCERATIVA CONTAGIOSA EN OVEJAS

En un trabajo de investigación se ha estudiado la dermatitis ulcerativa contagiosa en ovejas de Rasa Aragonesa en la provincia de Zaragoza (España). 

Esta patología apareció en una explotación extensiva de 1.100 ovejas de raza Rasa Aragonesa, cuyos animales pastaban rastrojeras y monte bajo, siendo suplementadas el lote del vacío con 350 gramos de una mezcla de alfalfa granulada, maíz, cebada y un núcleo proteico compuesto, básicamente por soja y gluten feed, y con 950 gramos para las que se encontraban en el último mes de gestación. La distribución se hacía en comederas tipo cajón de madera y con una longitud de 0,30-0,35 metros/oveja vacía y 0,5 m/oveja gestante. A principios del mes de noviembre de 2004 se observó la presencia de muchas ovejas con abundante exudado mucopurulento uni o bilateral, y en otros animales se veían pequeñas áreas de inflamación y costras en la zona de los ollares, y al moco se añadían estrías sanguinolentas, casi siempre con carácter unilateral. Considerando que había un problema serio de oestrosis hacia mitad de mes se procedió a desparasitar frente a Oestrus ovis con ivermectina oral (ORAMEC) a dosis única de 15 cc/oveja de 50-60 kilogramos de peso, y doble dosis a los sementales. A finales de noviembre se detectan muchos animales de todas las edades con costras no sólo en los ollares sino también en otros puntos, principalmente de la cara.

Si bien después del tratamiento había desaparecido la secreción mucopurulenta de los ollares, no sucedió así con las costras que aparecían en la misma región. Alrededor de un 30% de las ovejas, de todas las edades, estaban afectadas y, las costras de entre 1 y 3 cm de diámetro, no sólo se circunscribían a la región antes citada sino que también se habían extendido por otros puntos de la cabeza (labios, maxilar superior e inferior, áreas próximas al ojo, orejas, etc.) e incluso en algún animal también en las extremidades. En general el estado de los animales era bueno, comían con normalidad, se encontraban en un estado de alerta, no mostraban signos de picor, etc. En una exploración pormenorizada de 10 animales, no se apreció alteración pulmonar o bronquial alguna, ni lesiones en boca o en las zonas antes citadas y en algunos animales observamos abultamiento en la zona de los ollares, con líquido en su interior y alguna úlcera. Los nódulos linfáticos regionales parotídeos y submaxilares se encontraban afectados, aumentados de tamaño, duros, calientes y sensibles a la palpación.

La metodología consistió en una toma de muestras para hacer un cultivo e identificación, así como biopsias para un estudio histológico y de microscopía electrónica. En dos ocasiones se tomaron muestras para microbiología, en total 14. La histología confirmó la dermatitis y en los cultivos se aislaron diversos microorganismos. 

La eliminación de exudado mucopurulento y el hecho de ser suplementados los animales en la propia explotación pudo favorecer el contagio de la enfermedad y la difusión tan amplia que alcanzó. Su evolución fue benigna, aproximadamente en un plazo de 3 semanas desaparecían las costras, se apreciaban áreas depiladas y cicatrices donde antes estuvieron las mismas. El proceso, en un plazo total de mes y medio, afectó finalmente a más del 90% de los animales del rebaño, sin distinción de edad, con un estado general bueno, sin bajas. 

Los cultivos microbiológicos dieron los resultados siguientes:
-Corynebacterium creció en una muestra.
-E. coli fue hallado en 3 muestras.
-Staphilococcus aureus en 3 muestras.
-Micrococcus en 4 muestras.
-Bacilo esporulado en 2 muestras.
-Sin crecimiento (una punción del exudado interno de una zona abultada).

Las biopsias tomadas para histología determinaron la presencia de hiperplasia epidérmica, acantosis, hiperqueratosis ortoqueratótica leve, infiltrado mononuclear de perivascular a difuso, dilatación de vasos sanguíneos e infiltración difusa generalizada. Las lesiones resultan compatibles con un proceso sistémico que afecta a la piel y produce lesiones a partir de una diseminación vascular. Los resultados de microscopia electrónica indican la presencia de un virus (pendiente de clasificar). Entre los procesos conocidos que cursan con dermatitis y costras en piel se incluyen la dermatitis estafilocócica o dermatitis facial causada por Staphilococcus aureus, la dermatitis pustular contagiosa o ectima, una dermatitis grave causada por un poxvirus cuya mortalidad puede llegar al 50%, y una dermatitis ulcerativa causada por un virus no clasificado que produce lesiones en cara, extremidades y aparato genital.

Como conclusión hay que indicar la presencia de un proceso vírico cuya historia y, en particular, su evolución revelan que se trata de un proceso muy contagioso de curso leve, cuya clínica no se corresponde con los procesos conocidos, antes citados, que cursan con dermatitis ulcerativa de origen vírico. Aproximadamente en un plazo de 3 semanas desaparecían las costras, se apreciaban áreas depiladas y cicatrices donde antes estuvieron las mismas.



Autoría: J.J. Ramos y colaboradores (2005)
José Luis Ares Cea (recopilación científica)

miércoles, 17 de junio de 2015

INVESTIGACIÓN: DIAGNÓSTICO ECOGRÁFICO PATOLOGÍAS OCULARES EN GANADO OVINO

En un trabajo de investigación se ha estudiado la utilidad diagnóstica de la ecografía con modo B y con Doppler pulsado para su empleo, valoración y seguimiento de patologías oculares en ganado ovino. 

La ecografía es una prueba diagnóstica complementaria fundamental en medicina humana y en muchos ámbitos de la práctica veterinaria. La técnica se basa en la obtención de imágenes a partir de los ecos producidos por las diferentes estructuras. Básicamente, los gases y las estructuras calcificadas impiden el estudio ecográfico, mientras que los líquidos son atravesados por los ultrasonidos sin ninguna dificultad. Estos al no producir señal traducible por el aparato aparecerán en la pantalla de color negro. En este sentido el globo ocular, un órgano que contiene el humor acuoso y el vítreo, es fácilmente explorable por ecografía. El principal objetivo de este trabajo ha sido comprobar la utilidad diagnóstica de esta prueba usando un caso de glaucoma en oveja.

Para valorar ecográficamente la posible lesión se utilizó una oveja diagnosticada clínicamente de glaucoma (exoftalmia y opacidad corneal), y una oveja sana como control. El diagnóstico clínico se basó en la tonometría. Además debido a la buftalmia se había producido una queratitis por exposición con opacidad corneal que impedía valorar el fondo de ojo. Antes de realizar la ecografía se llevó a cabo una exploración completa, una medición de la presión intraocular y se comprobó la producción de lágrima mediante el test de Schirmer, que evidenciaron la presencia de glaucoma. El estudio ecográfico se realizó con un equipo ATL HDI 3500 usando una sonda de alta frecuencia con rango variable, de 8 a 12 MHz.

En la oveja sana se identificaron todas las estructuras, cámara anterior, cuerpos ciliares, cristalino, vítreo y retina. En el modo B se valoraron ambas cámaras, el cristalino y la retina, en este caso completamente desprendida. A continuación, se hizo un estudio del espacio retrobulbar y se localizó, mediante el empleo del Doppler de velocidad el color la arteria oftálmica, analizándose el trazado espectral e índice de resistencia en la arteria oftálmica, En el animal enfermo se encontró un globo ocular aumentado de tamaño y con desprendimiento de retina. También se observaron alteraciones en el trazado de la arteria oftálmica respecto a la oveja sana.

Como conclusión general hay que señalar que la ecografía aporta un gran número de ventajas sobre otras pruebas diagnósticas; es un estudio dinámico, inocuo y multiplanar. El principal inconveniente para su introducción en el campo de la clínica ovina reside en el alto coste de las sondas de alta frecuencia y la relativa importancia de la patología ocular en esta especie. El estudio Doppler de los vasos oftálmicos puede ser en un futuro un buen indicador pronóstico de las patologías oculares, especialmente aquellas que impliquen una opacidad en córnea o en cristalino, y que dificulte al clínico realizar una exploración completa.

Autoría: P. Gómez y colaboradores (2005)
José Luis Ares Cea (recopilación científica)

martes, 2 de junio de 2015

INVESTIGACIÓN: EPRINOMECTINA EN OVEJA MERINA (ESPAÑA)

En un trabajo de investigación se ha estudiado la eficacia de la eprinomectina pour-on en rebaños extensivos de ovejas de raza Merina infestadas de forma natural por Oestrus ovis en la región de Extremadura (España). 

La Oestrosis es una miasis cavitaria que afecta a los ovinos, caprinos y otros ungulados salvajes, endémica en países mediterráneos, y causa de importantes pérdidas económicas en los rebaños de ExtremaduraLa Oestrosis ovina es debida a la presencia y desarrollo de las larvas de Oestrus ovis en los senos frontales, nasales y paranasales. En Extremadura, esta parasitosis es endémica alcanzando una especial importancia en ganadería extensiva, como confirman los estudios seroepidemiológicos, con niveles del 69,3% de prevalencia en ovinos. Por otra parte, la eprinomectina es una avermectina endectocida de aplicación pour-on, desarrollada de momento sólo para ganado vacuno, aunque se han realizado ensayos experimentales en ovino (Hoste et al., 2004). El objetivo de este estudio es evaluar la eficacia de la eprinomectina de aplicación pour-on contra la infestación natural por Oestrus ovis y nematodos gastrointestinales en rebaños extensivos de ovejas de la dehesa extremeña.

Para la realización de este estudio se han utilizado 14 ovejas adultas pertenecientes a un rebaño naturalmente infestado, hecho verificado al inicio del ensayo. Dos meses antes de empezar el experimento estos animales no fueron tratados con ningún antiparasitario. Al comienzo de la prueba se distribuyeron aleatoriamente los animales en tres grupos: Grupo 1 (4 ovejas no tratadas), Grupo 2 (5 animales tratados con dosis simple de eprinomectina de 1ml/10kpv, es decir 0,5mg/1kpv), y Grupo 3 (5 ovejas tratadas con dosis doble de eprinomectina de 2ml/10kpv, 1mg/kpv). Las ovejas fueron sacrificadas a los 15 días post-tratamiento, efectuándose cortes longitudinales y transversales de las cabezas para la recolección, recuento e identificación de larvas según estadio, separando vivas y muertas. Se valoró adicionalmente la eficacia de la eprinomectima frente a nematodos gastrointestinales, para lo que se realizaron análisis coprológicos al comenzar y finalizar la prueba.

Respecto a los resultados obtenidos, hay que resaltar que ninguno de los animales tratados mostró reacción adversa a la eprinomectina de aplicación pour-on. Los resultados obtenidos por grupo fueron los siguientes:
-Grupo 1: Estos animales presentaron y mantuvieron los mismos síntomas clínicos durante el tiempo que duró la prueba (fluido nasal más o menos intenso, estornudo y tos); el recuento arrojó cifras medias de 34 larvas vivas y 0,75 muertas por oveja.
-Grupo 2: La media de larvas recolectadas por animal en este grupo fue de 5,6 larvas vivas y 1,4 larvas muertas. La eficacia de la eprinomectina en este grupo fue estimada en un 79,5%.
-Grupo 3: En este grupo no fueron observadas larvas en ningún animal, por lo tanto la eficacia alcanzada fue del 100%.

Estos resultados no coinciden con los obtenidos por otros autores cunado emplean eprinomectina de aplicación pour-on en ovino a la dosis de 0,5mg/kpv (dosis simple) con objeto de controlar la infestación natural por Oestrus ovis, alcanzando un 97,7% de eficacia. Del mismo modo, también se observan diferencias cuando se aplica la dosis doble, ya que en este trabajo se alcanza una eficacia del 100%. Respecto a la parasitación por nematodos gastrointestinales, la eprinomectina se mostró efectiva en el control, ya que no se observaron elementos de diseminación de estos párasitos en las heces.

En general, los resultados de eficacia obtenidos, la fácil aplicación y los cero días, verificados de retirada en leche de vacuno y posiblemente de otras especies, alientan el uso de la eprinomectina de aplicación pour-on en ovino, como una alternativa a tener en cuenta en el control integral de parásitos, especialmente en rebaños de ordeño. En este sentido, algunos autores obtienen una eficacia del 100% en ovinos infectados experimentalmente con Haemonchus contortus, Teladorsagia circumcincta, y del 99,5% frente a Trichostrongylus colubriformis tras el tratamiento pour-on con eprinomectina (0,5 mg/kpv).

Como conclusión general, tanto por su eficacia, fácil aplicación como por su amplio espectro,  se considera a la eprinomectina pour-on como un endectocida ideal para el control integral de las parasitaciones, más frecuentes en ganado ovino, siempre y cuando sea utilizado estratégicamente. No obstante, sería conveniente realizar estudios más profundos sobre la dosificación, vías de aplicación, farmacocinética en relación a la eficacia frente a la infestación natural de ovinos por Oestrus ovis.



Autoría: M.A. Habela y colaboradores (2005)
José Luis Ares Cea (recopilación científica)

martes, 5 de mayo de 2015

INVESTIGACIÓN: ALTERACIONES DE LA UBRE EN OVINO DE APTITUD CÁRNICA (ESPAÑA)

En un trabajo de investigación se han estudiado las infecciones por mastitis (mamitis) y otras alteraciones de la ubre en ganado ovino de aptitud cárnica de Rasa Aragonesa (Zaragoza, España).

Las mastitis (mamitis), clínicas o subclínicas, no han sido muy bien estudiadas en los rumiantes de aptitud cárnica carne (no ordeño) a pesar de la importancia que puede llegar a tener una menor producción de leche en la cría natural de los corderos. En la especie ovina se están realizando programas de control de esta patología, siendo una de las herramientas empleadas frecuentemente los tratamientos antibióticos (intramamarios y parenterales) durante la fase de secado de las ovejas.

Este estudio se realizó en 225 hembras, a los 15-30 días post-parto, pertenecientes a 9 explotaciones de Rasa Aragonesa (25 ovejas/rebaño al azar), con un examen de la ubre por palpación, la comprobación de la presencia o ausencia de leche mediante ordeño manual, y el test de Californian Mastitis Test (CMT) como indicador indirecto de la presencia de mamitis subclínica. En el momento de la exploración clínica también se anotó la edad de los animales así como la realización de alguna práctica de secado en la explotación–restricción de alimentación sólo a paja de 1 a 3 días antes o después del destete-, estudiándose su relación con la presencia/ausencia de alteraciones clínicas y subclínicas en la ubre (mediante ANOVA y Chi-Cuadrado). Asimismo, se realizó un muestreo de leche en cada explotación (3-4 ovejas positivas al CMT) para si análisis microbiológico.

Los resultados obtenidos en un estudio anterior, realizado en cuatro explotaciones de Rasa Aragonesa revelaba que el 9,1% de las ovejas exploradas no tenían leche y el 12,6% presentaban anomalías varias, entre ellas, ubres carnosas con induraciones, mamitis gangrenosa, teticiegas, ubres descolgadas, presencia de nódulos y leche acuosa (23,7% con alteraciones clínicas). Además, sobre el resto de ovejas con ubres aparentemente sanas, el 46,2% resultaron positivas al CMT, lo que indica un alto porcentaje de ovejas con mamitis subclínicas. Asimismo, en el presente trabajo los resultados muestran algún tipo de alteración clínica de la ubre (15,6%), observándose falta de leche en una mama (7,1%) y con presencia de nódulos (1,8%). Otras alteraciones fueron sólo nódulos (1,8%), alteraciones en el pezón (1,8%), pérdida de una mama (1,3%), induraciones (1,3%), mamitis (0,9%) y ubres globosas (0,9%). En ninguna de las explotaciones estudiadas se realiza tratamiento antibiótico en el secado/destete.

La presencia de dichas alteraciones estaba directamente relacionada con la edad de las ovejas: 4,8 años/ubre sana vs. 5,8 años/ubre con alteraciones clínicas (p<0,05). En las restantes 190 ovejas con ubres aparentemente sanas, un 30% resultaron CMT+ (rango entre explotaciones de 20-47,4%), con un 46,5% en ambas mamas. No se ha encontrado asociación entre la presencia de mamitis subclínicas y la edad (CMT–: 4,3 años; CMT+: 4,4 años; NS), ni en la práctica de algún manejo de la alimentación en el destete (secado). Estos resultados demuestran el elevado % de ovejas con alteraciones mamarias clínicas y subclínicas existentes en los rebaños de aptitud cárnica lo que indica la necesidad de instaurar un programa de control al respecto. En cuanto a los análisis microbiológicos, la mayoría de los aislamientos de gérmenes patógenos fueron simples (82,6%), siendo do mayoritario el aislamiento de estafilococos coagulasa negativos-SCN (39,1%).

Como conclusión general se pone de manifiesto la gravedad de las alteraciones mamarias en las explotaciones de ovino de carne estudiadas, repercutiendo en su productividad y en consecuencia en la cría del cordero. El elevado porcentaje de ovejas sin leche o con otras anomalías clínicas merece una especial atención siendo importante remarcar la necesidad de realizar un examen de la ubre tanto en el parto como en el destete para realizar el correspondiente tratamiento o para el desvieje. Esta práctica debe ser incorporada de forma rutinaria en el manejo general de la explotación de ovino de carne. Asimismo, el elevado porcentaje de ovejas con resultados CMT+, a pesar de tener ubres de aspecto aparentemente sano, demuestra la importancia que también las mamitis subclínicas tienen en el ovino de carne.


Autoría: S. De Santapau y colaboradores (2005)
José Luis Ares Cea (recopilación científica)

INVESTIGACIÓN: VALORACIÓN TÉCNICAS ELISA DIAGNÓSTICO DE PARATUBERCULOSIS OVINA (ESPAÑA)

En un trabajo de investigación se han valorado dos técnicas analíticas 'ELISA' empleadas para el diagnóstico serológico de la paratuberculosis en ganado ovino (España).

La paratuberculosis es una enfermedad infecciosa crónica de los rumiantes adultos, provocada por el Mycobacterium avium subspecies paratuberculosis (Map), que cursa con adelgazamiento progresivo, diarrea y finalmente la muerte de los animales afectados. Desde que los individuos se infectan hasta que comienzan a mostrar signos clínicos transcurren prolongados periodos de tiempo, siendo potencialmente excretores, por lo que uno de los aspectos críticos de esta infección es su diagnóstico en el animal vivo. 

Las técnicas serológicas, aunque presentan como principal limitación que identifican predominantemente animales en las fases clínicas o preclínicas de la enfermedad, son las más ampliamente utilizadas por la facilidad de obtención de las muestras, su bajo coste y rapidez en los resultados. Son de gran utilidad en la confirmación de casos clínicos sospechosos y en la estimación de la prevalencia de la infección en el rebaño. Desde su desarrollo en los años 70, la técnica ELISA es en la actualidad la más ampliamente utilizada por su capacidad de automatización, rapidez y presentar los mejores valores de sensibilidad, habiéndose propuesto diferentes métodos. Por otra parte, una de las principales limitaciones en la valoración de técnicas diagnósticas está en el método de referencia utilizado para categorizar los individuos como infectados o libres de la infección. Se ha propuesto una clasificación de las lesiones que muestran los animales estrechamente asociada a las distintas fases de la infección y que ya ha sido utilizada con éxito anteriormente como “gold standard” o referencia en la evaluación de pruebas diagnósticas.

En este trabajo se ha realizado una valoración comparativa entre dos tests ELISA, uno de reciente aparición, y otro ya existente y de conocida eficacia, así como de su rendimiento en la detección de animales que presentan distintas fases de la infección. Las dos técnicas de ELISA (A y B) se han valorado sobre 1001 sueros ovinos de distintas procedencias: 619 muestras obtenidas de animales vivos, de rebaños donde existe paratuberculosis y no se ha practicado la vacunación; 132 sueros de ovinos que habían sido vacunados (entre 1 y 4 meses postvacunación); 250 sueros de animales no vacunados en los que se pudo llevar a cabo su estudio anatomopatológico y categorización lesional, procedentes tanto de infecciones naturales como experimentales. Sobre todas las muestras de suero señaladas se han llevado a cabo las siguientes técnicas: ELISA indirecto de elaboración propia (ELISA A), en el que previa adsorción de los sueros con M. phlei, se utilizan placas fijadas con antígeno protoplasmático PPA-3 de Map (Allied Monitor, Estados Unidos) y como conjugado proteína G (Pérez et al., 1997); técnica de ELISA (ELISA B) mono y bicúpula (Instituto Pourquier, Montpellier, Francia), siguiendo las instrucciones del fabricante. En los 250 ovinos donde se realizó el estudio anatomopatológico, se analizaron muestras de válvula ileocecal, íleon, yeyuno y nódulos linfáticos, tras su fijación en formol al 10% e inclusión en parafina. Se calculó el índice kappa (k) de concordancia y los valores de sensibilidad y especificidad de las dos técnicas ELISA, tomando como referencia la presencia de lesiones, utilizando el programa informático WinEpiscope 2.0.

Los resultados obtenidos en el número total de efectivos ovinos revelan un mayor porcentaje de animales positivos con la técnica ELISA B. El índice k arroja un valor de 0,879, indicativo de una concordancia casi perfecta entre la técnica ELISA B, de reciente aparición, con la prueba A, técnica ya contrastada desde hace varios años para el diagnóstico de la paratuberculosis ovina. El ELISA A es una técnica más laboriosa y necesita más tiempo de preparación de reactivos que el B, aunque su coste económico es menor. Cuando se toman sólo los ovinos vacunados, el valor de concordancia desciende ligeramente (k= 0,73), siendo el ELISA A el que ofrece mayor número de animales positivos. De los 250 ovinos en los que se llevó a cabo un estudio histopatológico, 96 animales (38,4%) presentaron lesiones asociadas a paratuberculosis, que se clasificaron en formas focales o subclínicas y formas difusas o graves. Para ambas técnicas, se observa una menor capacidad de detección de las formas focales, hecho esperado ya que las mismas se asocian a respuestas humorales poco intensas, mientras que la positividad se incrementa en ovinos con formas difusas, especialmente las multibacilares. Cuando se comparan ambas técnicas, se observa que el ELISA B detecta un mayor número de animales con lesión que el A, independientemente del tipo, destacando la diferencia significativa de animales positivos con formas focales y difusas linfocíticas. Cuando se toma la presencia de lesiones como referencia, se obtienen unos valores de sensibilidad del 56,25 y 66,6% para las técnicas A y B, respectivamente, siendo la especificidad del 85,7% para ambas; en cambio, al considerar sólo las lesiones difusas, asociadas a formas clínicas, la sensibilidad asciende al 78,2 y 91,3% para cada técnica.

Autoría: O. Moreno y colaboradores (2005)
José Luis Ares Cea (recopilación científica)